martes, 28 de enero de 2014

Supernatural 9x11 First Born.


Si bien en la primera parte de esta novena temporada Supernatural parecía haber vuelto un poco a sus orígenes y a presentarnos capítulos mas centrados en casos concretos y con un mayor toque de humor, tras la vuelta del paron navideño hemos vuelto a la dinámica de las ultimas temporadas. La acción se centra en el desarrollo de una trama mas amplia y con toques mas oscuros, y como siempre los problemas entre los hermanos, que si se contaran las cosas en vez de hacerse los mártires a todas horas todo seria mas natural.

Sinceramente lo mejor de este capitulo es que los hermanos no estén juntos todo el tiempo, ya que tras su enésima pelea se han separado. Por un lado Sam y Castiel y por el otro Dean y Crowley que son los principales protagonistas de este capitulo. Y sinceramente últimamente funciona mejor la química entre Crowley y Dean que entre ambos hermanos.

Cuando Sam y Dean están juntos últimamente todo son reproches y melodramas que se llevan repitiendo las ultimas tres o cuatro temporadas y la verdad que y cansan. Mientras que ver a Crowley y Dean juntos llevando el peso del capitulo aporta un toque fresco y divertido a la serie.

Aviso Spoilers:

El capitulo se centra en la búsqueda de un arma capaz de acabar con los Caballeros del Infierno, la primera espada, que es el arma con el que Cain mato a su hermano Abel.
Esta búsqueda lleva a Dean y Crowley a encontrarse con el propio Cain, que fue el primer caballero del infierno, pero que posteriormente tras encontrar el amor en su vida, se volvió contra el infierno y se convirtió en uno de los primeros cazadores y extermino a todos los caballeros del infierno, salvo a uno, Abaddon. Uno de los momentos mas divertidos del capitulo es ver a Crowley temblando de miedo al ver a Cain.

Cain les revela que ya no quiere seguir luchando y que solo quiere vivir oculto, también les revela que la espada no sirve de nada por si sola y que se necesita la Marca del asesino que le fue otorgada por el mismo Lucifer. Antes de ser atacados por los servidores de Abaddon Cain pasa la marca a Dean y los transporta fuera de la casa en la que se encuentran para enfrentarse el solo a los demonios.

Una vez en posesión de la marca les falta encontrar la espada que Cain arrojo a lo mas profundo del océano para que nadie pudiera volver a usarla nunca, el capitulo concluye con Crowley partiendo en busca de la espada.

Por su parte Sam y Castiel descubren que no se puede completar el proceso de curación de Sam porque en el queda "gracia" residual de angel, tras haber sido anfitrión de un angel. Por lo que deciden extraer la "gracia" que hay en Sam, el problema es que extraerla le devolverá al estado en el que estaba antes de ser poseído. Pero Sam no lo duda al descubrir que además con esa "gracia" podrán hacer un conjuro para rastrear al angel que lo poseyó.

Habra que ver que sucede en próximos capítulos, pero espero que Sam y Dean tarden en volver a cruzar sus destinos y mantengan los actuales emparejamientos de Sam y Castiel y Dean y Crowley, que por lo menos aportan una nueva dinámica a una serie en mi opinión ya bastante agotada en su planteamiento.

No hay comentarios: